El dolor no se supera, se habita.
Y en ese camino, no tenés que hacerlo en soledad.

Soy Maru Loria

Psicóloga especializada en duelo.

Te cuento de dónde vengo, cómo trabajo y qué me trajo hasta acá.

Quien Soy

Soy Mariana Loria, Pero todos me dicen Maru. Soy Licenciada en Psicología (UCA), especializada en duelo, con posgrado en Terapia Familiar y Sistémica.
Pero antes de ser psicóloga, fui una adolescente que perdió a sus papás en un accidente. En realidad, no los perdí. Se murieron.
Esa frase la escribo así, seca, porque así fue: de un día para el otro. Y durante mucho tiempo no supe qué hacer con eso. Con los años entendí que ese dolor no se fue, se transformó. Se transformó en la pregunta que hoy guía todo mi trabajo: ¿qué hacemos con la muerte? ¿Cómo seguimos siendo nosotros después de que una parte nuestra se muere con la persona que amamos?
De ahí nace todo lo que hago hoy. De ahí nace Los regalos del duelo.

Mi formación

Soy psicóloga sistémica, con posgrado en Terapia de Familia y Pareja y especialización en duelo. Hace más de 20 años acompaño a personas y familias en sus procesos terapéuticos, ayudándoles a gestionar lo que sienten cuando parece que no hay forma de transitarlo.
Mi camino profesional no empezó ni terminó en un consultorio privado. Trabajé en fundaciones con pacientes en situación de vulnerabilidad, y en el Hospital de Clínicas, donde coordiné un taller de teatro creativo dentro del Hospital de Día. Ahí aprendí algo que no está en ningún manual: que el cuerpo, el juego y la creación también hablan el idioma del duelo, a veces mejor que las palabras.
Incorporé el arte como herramienta viva en mi práctica. Uso recursos creativos (la escritura, el teatro, el collage, la poesía, la música) porque sé, por formación y por experiencia clínica, que hay dolores que no entran por la vía racional y necesitan otro canal para transformarse.

Mi mirada

Trabajo desde un enfoque sistémico: no veo a la persona que sufre aislada de su historia, su familia, sus vínculos y su contexto. Veo el dolor en relación con el todo.
Y veo el duelo como una oportunidad. No porque quiera minimizar lo que duele (lo conozco de primera mano), sino porque estoy convencida, por formación y por experiencia propia, de que el duelo bien habitado es un regalo de aprendizaje y de transformación.
No se trata de «superar» ni de «cerrar etapas». Se trata de habitar el duelo para poder transformarse en el proceso. Esa es la base de lo que llamo mi modelo helicoideal: volvemos una y otra vez a los mismos lugares del dolor, pero cada vez desde una perspectiva más madura, con más herramientas, con mayor capacidad de reflexión.
Imagina una espiral que sube. No es un círculo que regresa al mismo punto. Es un movimiento que toca los mismos temas (la rabia, la culpa, la nostalgia, el vacío), pero siempre un poco más arriba, un poco más lejos del piso. Cada vuelta es similar a la anterior, pero no idéntica.
El duelo no es un proceso que «avanza» hacia la curación. Es un movimiento en el tiempo donde cada aniversario, cada fecha significativa, cada recuerdo inesperado, nos devuelve a territorios conocidos. Pero nosotros no somos los mismos.
El duelo no es un proceso lineal, sino una serie de etapas que vamos revisitando en oleadas sucesivas a lo largo del tiempo, hasta que poco a poco nos vamos instalando en perspectivas más integradoras.
Nada se pierde. Todo se transforma.

Mi trabajo hoy

Hoy acompaño a personas que atraviesan la pérdida de un ser querido, desde Argentina y desde distintos países de habla hispana. Lo hago en consultorio y también desde un espacio que construí con mucho cuidado en redes sociales, donde comparto herramientas, reflexiones y espacios de contención para quienes atraviesan un duelo y no siempre tienen cerca a alguien que entienda por lo que están pasando.
Escribí PEDRO, EL CASTOR y actualmente estoy escribiendo mi segundo libro. También soy autora de Los regalos del duelo, una guía pensada para acompañar los primeros pasos de este proceso.

Fui convocada por distintos medios de televisión, radio y prensa gráfica para hablar sobre duelo, especialmente en el marco de la partida de figuras públicas.

Habitando Duelos

Con los años entendí que mi trabajo no podía quedarse solo puertas adentro del consultorio. La muerte también atraviesa las aulas, los equipos de trabajo, las instituciones, y ahí, muchas veces, no hay nadie preparado para sostener lo que pasa. Por eso creé junto a Sabrina Bisdyl (abogada especialista en Duelo) Habitando Duelos , un proyecto integral de capacitación y acompañamiento para instituciones educativas y organizaciones que combina lo profesional, lo empático y lo creativo, con el objetivo de promover una cultura del cuidado frente a la muerte.

Por qué hago esto

Porque sé, en carne propia, lo que es quedarse sin piso. Y sé también que del otro lado de ese quiebre hay algo posible: no volver a ser el mismo, pero sí volver a ser.
Si estás atravesando una situación dolorosa, quiero que sepas algo: estás transformándote y no tenés que hacerlo sola.

Te invito a recorrer los cuadernillos, talleres, podcasts y los distintos recursos pensados para sostener cada paso de este proceso.

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